martes, 4 de junio de 2013

FIEBRE DEL HENO Y ASMA

En respuesta a determinados alérgenos (sustancias que generan respuestas alérgicas), se producen procesos de inflamación (sobre todo de mucosas) como consecuencia de que los mastocitos (células del tejido conjuntivo) se encuentran con un alérgeno y liberan alguno de los mediadores químicos que poseen (histamina, heparina, leucotrienos y prostaglandinas).
La histamina incrementa la permeabilidad de los vasos de las membranas nasales, generando edema en el revestimiento nasal y ocasionando una sensación de "congestión nasal" porque la tumefacción (inflamación) dificulta la respiración.
Otro producto de los mastocitos es responsable de las dificultades para respirar en las crisis asmáticas. En el asma, se producen leucotrienos, que condicionan la contracción de los músculos de las paredes de la vía respiratoria y las contraen.  

Fuente: Thibodeau-Patton. Anatomía y fisiología.

 

La congestión de la fiebre del heno y el asma se puede aliviar con antihistamínicos naturales como:

-Oligoelementos: Manganeso, Azufre, Fósforo. Ver más información en la entrada Oligoterapia.

-Homeopatía: Allium Cepa, Allium Sativum, Aconitum Napellus.

-Auriculoterapia: tratamiento de afecciones orgánicas a través de las zonas reflejas de la oreja, con agujas, semillas y chinchetas.

-Reflexología: actuando sobre las zonas reflejas de los órganos afectados. La reflexología ayuda a  descongestionar y a fortalecer el sistema inmunológico.

-Fitoterapia: Sol de Oro (Helicrysum Italicum), Grosellero Negro (Ribes Nigrum), Pino Marítimo (Pino Pinaster), Llantén, Gordolobo (Verbascum Thapsus).


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