Con el título de este post no me refiero a estar más cerca de nuestros seres queridos (aunque podría ser, de manera más profunda, emotiva y solidaria, por ejemplo), sino al contacto con un@ mism@, con nuestro interior, para acallar las voces que no nos proporcionan ninguna información útil y escuchar a la más importante, aquella que nos conecta con lo que realmente necesitamos.
Sin duda, me refiero al contacto con la naturaleza. En los elementos, encontramos un vehículo fácil e infalible para favorecer la comunicación con nuestro interior, algo necesario para:
- Saber si estoy haciendo lo que realmente deseo.
- Si me siento realizada.
- Si debería realizar algún cambio en mi vida.
- Si me siento satisfecha.
- ...
Realmente, la brújula que mejor nos guía no está fuera de nosotr@s, sino que la llevamos en nuestro interior de manera inherente, por lo que preguntar a agentes externos acerca de lo que deberíamos hacer o la decisión más adecuada, en ocasiones no hace más que alejarnos de nuestro verdadero camino.
Algunos de los beneficios que este contacto nos ofrece son:
- Nos informa de si somos felices.
- Nos empodera porque nos ayuda a conectar con la propia fuente.
- Nos proporciona paz y felicidad.
- Contribuye a desarrollar nuestra intuición y a ser más perceptiv@s.
Por tanto, te animo a salir al campo y a CONECTAR con la naturaleza porque, en realidad, estarás conectando contigo mism@. En ese acto, hallaras muchas respuestas.


