La llegada del otoño supone un cambio en varios aspectos. Entre ellos, podemos encontrar que:
-Disminuye el tiempo diario de luz natural.-Descienden las temperaturas.
-El curso escolar está establecido.
-Se instaura la rutina.
-Las vacaciones quedan atrás.
Todos estos aspectos requieren una readaptación física y mental a las nuevas circunstancias que, en ocasiones, nos puede suponer un sobreesfuerzo porque, entre otras cosas, nos aleja del disfrute de las pasadas vacaciones.
De hecho, se habla de la depresión postvacacional para mostrar la dificultad que supone volver a la rutina y que puede hacernos sentir: melancolía, no estar en el lugar adecuado, dudar de nuestras capacidades, negatividad, pesadumbre, frustración por la vuelta a un empleo que no nos satisface, etc.
Por otro lado, los cambios bruscos de temperatura nos hacen más vulnerables y podemos resfriarnos con mayor facilidad.
En todos estos casos, y especialmente en las emociones implicadas en ellos, las flores de Bach pueden ayudarnos para:
-Recuperar la calma.
-Eliminar la añoranza y la melancolía.
-Centrarnos.
-Plantearnos nuevos objetivos.
-Recuperar la alegría.
-Estar en el "aquí" y el "ahora".
-Recuperar la esperanza y la ilusión.
Si te apetece probar esta terapia y disfrutar de sus múltiples beneficios, no dudes en contactar.
En todos estos casos, y especialmente en las emociones implicadas en ellos, las flores de Bach pueden ayudarnos para:
-Recuperar la calma.
-Eliminar la añoranza y la melancolía.
-Centrarnos.
-Plantearnos nuevos objetivos.
-Recuperar la alegría.
-Estar en el "aquí" y el "ahora".
-Recuperar la esperanza y la ilusión.
Si te apetece probar esta terapia y disfrutar de sus múltiples beneficios, no dudes en contactar.


No hay comentarios:
Publicar un comentario