Hoy os invito a conocer una terapia milenaria y muy eficaz: se trata de la reflexoterapia podal o el masaje holístico (de todo el cuerpo) a través de las plantas de los pies.
Ya os podéis imaginar el placer que proporciona recibir un masaje de estas características, no tanto a nivel local (en los propios pies), sino que el efecto se percibe en todo el organismo y, muy importante, despierta nuestros sentidos, haciéndonos más sensibles y conscientes de lo que nos rodea. ¿Cómo se consigue este resultado? Básicamente, porque los pies están cubiertos de terminaciones nerviosas y vasos sanguíneos que irrigan al resto del cuerpo y, estimulándolos, llegamos a todos los órganos, a pesar de la distancia y de que no estemos trabajando sobre ellos. ¡Parece magia! ¿verdad?
Pues no lo es, lo mágico es la predisposición que tenemos a que alguien nos toque y se produzca el cambio...hacia la mejoría, hacia el bienestar, hacia la felicidad.
Y, esta maravillosa experiencia que supone un masaje podal, la vamos a coronar con el fantástico efecto de los aceites esenciales, que ya resultan curativos simplemente por su inhalación pero que, al contacto con la piel, la traspasan y alcanzan el torrente sanguíneo, extendiendo su efecto curativo y transformador a todo el cuerpo, y a TODOS LOS CUERPOS. Sí, habéis leído bien: no sólo somos un cuerpo físico que enferma y sana, sino también un cuerpo emocional, un cuerpo mental, un cuerpo etérico y un cuerpo astral.
Por tanto, en la reflexología encontramos una terapia cuyo efecto se puede percibir de manera inmediata, que tiene un alcance amplio y global, equilibrador de todo el organismo. Tras las vacaciones, nos ayuda a eliminar las toxinas acumuladas por los excesos cometidos.
Os recuerdo que, además, podéis formaros en esta estupenda herramienta de sanación. Podéis poneros en contacto conmigo para conocer las próximas convocatorias.
Para pedir cita o más información en el 644 168 490 (whatsapp).


No hay comentarios:
Publicar un comentario